La Ley N° 32387 introduce un cambio fundamental en cómo se distribuyen los ingresos del IGV y el IPM en Perú, reorientando una mayor parte hacia los gobiernos locales. A partir del año fiscal 2026, la proporción del IGV destinada al Gobierno Central se reducirá gradualmente en 0.5% cada año hasta 2029, disminuyendo su cuota del 14%. En contraparte, la participación del Impuesto de Promoción Municipal (IPM), que forma parte del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN), aumentará del 2% al 4% del IGV para 2029. Es importante destacar que la tasa combinada del IGV (IGV + IPM) se mantendrá en 18%.
Para que las municipalidades accedan a estos mayores fondos, deben cumplir con ciertos requisitos. Específicamente, necesitan tener al menos dos de los siguientes planes estratégicos vigentes: el Plan de Desarrollo Local Concertado (PDLC), el Plan Estratégico Institucional (PEI), o el Plan Operativo Institucional (POI). Estos planes deben estar alineados con el Plan Nacional 2050 y las políticas nacionales, según lo determine el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Además, los fondos adicionales del IGV que reciban las municipalidades deberán destinarse exclusivamente a la inversión pública, quedando prohibido su uso para gasto corriente. Los recursos no utilizados en un año fiscal deberán ser empleados en inversiones el año siguiente, con algunas excepciones para centros poblados. La ley también modifica los criterios de distribución del FONCOMUN, dando prioridad a indicadores como la pobreza, la demografía y la capacidad fiscal per cápita, con el objetivo de lograr una distribución más equitativa.